La estafa que se hace a si mismo el joven o el adolescente

La estafa que se hace a si mismo el joven o el adolescente

La estafa que se hace a si mismo el joven o el adolescente

Muchos padres viven en un continuo clima de crispación en las relaciones con sus hijos, por la falta de interés que estos tienen por su futuro o los estudios. Con la excusa de la famosa frase que he oído a muchos padres “Yo no tuve nada, y no quiero que a mis hijos les falte de nada”, esto hace que los hijos vayan creciendo sin ningún tipo de límites,  los convierte en pequeños dictadores dentro del hogar, o personas inadaptadas en el centro escolar. La falta de respeto al profesor es un síntoma claro de esta situación, lo peor de todo es que no se respetan a si mismos, al no ver la oportunidad que se les brinda de poder formarse y prepararse para el futuro.

“Yo no tuve nada, y no quiero que a mis hijos les falte de nada”,

Defrauda a la familia y se si mismo al no cumplir con su trabajo, que como resultado será no obtener el título que le hará falta para trabajar y abrirse camino en un futuro, se estafa porque se le escaparán oportunidades por no estar formado. El conocimiento no le garantiza la riqueza material, lo que sí le garantiza es tener posibilidades que no obtendría de otra forma. Conocí a un joven que ya ha empezaba a sufrir esta falta en sus carnes, quiere presentarse a bombero, pero carece de titulo de secundaria, en un libro leí que a esto se le llama la “Disciplina de la realidad”, en su momento por causas que seguramente se le escapan, no realizó lo que debía de hacer, y ahora la realidad lo ha puesto en su sitio. Se está dando cuenta que los títulos abren posibilidades que no te imaginaba con anterioridad.

Si buscásemos responsables no resulta tan sencillo, por un lado está la familia, por otro el centro escolar,  los profesores, la administración, y el joven. Todos forman un circulo que influyen sobre las conductas no deseadas de los jóvenes.

Saber escuchar sería el primer paso para poder mantener una relación a cualquier nivel, ponerse en el lugar de la otra persona sería un segundo paso, porque en un buen numero de casos la cuestión es la falta de comunicación entre las partes implicadas.

Como señala Solé I. (1996) en un momento donde la educación es tan importante, la colaboración padres y profesores se hace más necesaria, las dos partes se encuentran más solos y más perplejos en ahondar en su función educativa.

Los padres deben de tomar la iniciativa para formar parte del desarrollo de todas las acciones educativas que afectan a sus hijos.

Terminando concluiría que también necesitamos que la administración ponga medios adecuados, que formen a los profesores en nuevas estrategias didácticas, en la utilización de las NNTT, en Inteligencia emocional, en Comunicación Sin Vieolencia… Es un momento donde tenemos un acceso a la información nunca visto. Ahora es el momentode poner las estrategias necesarias para que esa información llegue donde tiene que llegar.

Jorge Bucay en su Libro Shimriti (2005) escribe una máxima de sabiduría para la reflexión; El ignorante no sabe que no sabe, y vive feliz en su ignorancia.

Francisco Beltrán

@beltranortin

Os dejo este vídeo para cambiar la cara.

¿Eres Feliz en tu trabajo? |la Felicidad en el trabajo

¿Eres Feliz en tu trabajo? |

La felicidad en el trabajo

happyNo sé muy bien que decir, a veces, podría ser tu respuesta. Un dato; más de 3 de cada 4 españoles -el 79,2%- se declara feliz en su trabajo, lo que suponen 1,2 puntos porcentuales más que un año atrás. Sin embargo, en el caso de las personas en paro que han sido preguntadas por su índice de felicidad (medido del 1 al 10) la media se establece en 5,48 puntos, que alcanzarían los 8,13 si consiguiesen próximamente un empleo. (Fuente  IV Encuesta Adecco La Felicidad en el Trabajo).

A lo que voy, la reflexión ahora también suena un poco a cachondeo, porque muchas personas quieren trabajar y no encuentran esa posibilidad. Pero me quedo con un dato, el 8,13 sobre el índice de Felicidad. Nadie quiere encontrarse con personas cabreadas, o enfadadas, la mayoría rehuye a los agoreros, o por lo menos desconectamos cuando esta cerca de uno y tampoco los quieren en las empresas, de ahí que los que puntúan alto en felicidad encuentran antes trabajo.

Tanto si tienes el trabajo de tu vida como si tienes otro cualquiera la felicidad es nuestra elección, hacer lo mejor que podemos intentando hacerlo mejor a diario solo es una decisión personal, querer hacerlo bien solo es cosa nuestra.

Nos guste o no estamos en una sociedad que el trabajo de cada uno es lo que mantiene en marcha todo, podríamos hacer conjeturas sobre otro tipo de sociedad, pero eso es harina de otro costal. Lo cierto es que invertimos mucho tiempo en el trabajo y hacerlo siendo infeliz es un desperdicio de vida, como decía Murphy, “Sonríe que mañana puede ser peor”.

Y tú eres feliz en tu trabajo,

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Francisco Beltrán Ortín

 

Observa lo que piensas y Controla lo que dices

Observa lo que piensas y Controla lo que dices

Si nos paramos un momento a observar los pensamientos que nos vienen a la cabeza como decimos habitualmente, veremos que estos pensamientos nos cambian los estados emocionales de una manera que no tiene sentido. Incluso llegamos a vanagloriarnos del buen sentido de la profecía que tenemos, sobre todo para lo malo.

Quien no ha oído o a dicho el mismo alguna vez cuando ha sucedido algo de tipo que sea la expresión –Lo ves ya te lo había dicho yo– o – sabía yo que iba a pasar esto-… estas son algunas de las frases comúnmente utilizadas. Otro tipo de personas están todo el día recordando lo mal que lo han pasado, lo que les han hecho, lo malo que era su jefe, su marido ,su mujer, sus hijos, sus padres… este tipo de comportamiento a parte de apartar a todas las personas conocidas de su alrededor, es “como la pescadilla que se muerde la cola”.

Visualizando

De una manera u otra su mente los tiene apresados, a unos en sus pensamientos, y a otros en el pasado hablando de lo mal que les ha tratado la vida. No quiero aventurarme a juzgar a nadie, solo es una reflexión de como somos capaces de no necesitar a nadie para vivir una vida penosa.

Hace unos días encontré una camiseta que me regaló una amigo Noruego, en el texto traducido decía algo así ” Si crees que la vida es corta, es que llevas demasiado tiempo muerto”, esto me ha hecho reflexionar sobre lo que hoy comparto con todo el que me esta leyendo y transmitir un mensaje de esperanza y alegría dentro de lo que cada uno podemos hacer. No hace falta ser un genio para darse cuenta que estos comportamientos no nos aportan nada, por lo que voy a exponer algo que practico cada vez que me sorprendo a mi mismo en alguna de las situaciones mencionadas.

Cuando expreso algo ahora procuro decirlo de manera positiva, intentar ver el lado menos malo y agarrarme “como un clavo ardiendo” a esa pequeña porción de positividad.  Si no tengo nada bueno que decir, mejor me callo e intento borrarlo de mi mente. Cuando pienso en el pasado para hacerme la victima, bloqueo ese pensamiento con un pensamiento bueno, mi hija en el coro, mi hijo metiendo una canasta, me acuerdo de mis amigos… cada día intento mejorar un poco, porque es lo que de verdad quiero, quiero ser mejor cada día y eso se hace con práctica, así que si practicamos todos los días algo que nos mejore, al final formará parte de nosotros, y sin darnos cuenta estaremos viviendo esa vida que no nos habíamos permitido vivir.

¿Y tú has observado ese tipo de comportamientos en ti o en tus conocidos? Deja tu opinión de seguro será muy interesante.

Para terminar voy a dejar una cita que desde que la leí se me grabó a fuego:  

Por mucho que creas, siempre es más tarde de lo que piensas. Og Mandino

Francisco Beltrán Ortín

Os dejo un vídeo donde se ilustra como nuestro cerebro actua dependiendo de lo que pensamos y sentimos.

 

¿Para qué has nacido? Todo el mundo lleva un genio dentro

¿Para qué has nacido? Todo el mundo lleva un genio dentro

¿Para qué has nacido? Todo el mundo lleva un genio dentro

Desde pequeños seguimos las directrices que nos marcan otros, incluso llegan convencernos de hacer cosas, que cuando nos damos cuenta no somos lo buenos que creíamos, creía el maestro o nuestros padres. Hay algunas pocas personas que no tienen este problema, como los genios de la historia, tipo Mozart, Shakespeare, Lincoln… sabían en qué eran buenos.

Para que he nacidoSegún P.Drucker; La mayoría de las personas creen saber en qué son buenas. Por lo general se equivocan. Con mayor frecuencia, saben en qué no son buenas, y aun así son más las que se equivocan que las que aciertan. Y, sin embargo, una persona sólo puede desempeñarse a partir de fortalezas. Uno no puede basar su desempeño en debilidades, y mucho menos en algo que no puede hacer en absoluto.

Descubrir en qué somos buenos debe de ser una de las acciones más importantes que debemos llevar a cabo. El caso es bien sencillo, solo tenemos que registrar las tareas que nos propongamos, y después evaluar el nivel de éxito obtenido, en poco tiempo sabremos, qué es lo que se nos da mejor, y por lo tanto será donde pondremos todo nuestro mayor esfuerzo.

Si somos buenos haciendo algo, no nos costará llegar a ser muy buenos o excelentes. Por eso hay que saber qué se nos da bien, para que pongamos toda nuestra energía en ello.

Uno no debería gastar mucho esfuerzo en mejorar cosas que no se le da bien, es necesaria mucha más energía para pasar de la incompetencia a la mediocridad, que del buen hacer a la excelencia. Por lo tanto si queremos disfrutar y llevar una vida plena, debemos de descubrir en que somos buenos, que es lo que se nos da bien, cuales son nuestras mejores cualidades, cómo aprendemos, cómo podemos ayudar a otros a ser mejores… de esta forma tendremos una vida de contribución con los que nos rodean. Si hay algo que no se nos de bien y queremos aprender, no pasa nada, sabremos que solo aspiraremos a un nivel medio, sin que esto suponga ningún problema.

Descubrir en qué somos buenos debe de ser una de las acciones más importantes que debemos llevar a cabo.

Sun Tzu escribió hace casi 3.000 años; Por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.

 

Estoy en proceso de descubrimiento y tú

¿Sabes ya para qué has nacido? Deja tu comentario.

Francisco Beltrán Ortín

Perder forma parte del juego

Perder forma parte del juego
Perder forma parte del juego

Una gran parte de la población asocia un resultado a su valía personal, esto hace que cuando un chaval no aprueba un examen, pueda asociar él, su familia, los profesores  que no tiene suficiente capacidad. Sin pararse a pensar que solo es un resultado, que no tiene nada que ver con la capacidad del chaval. Asociar los resultados a la valía personal es un gran error, ya que esto conduce a lo que en psicología se llama –indefensión aprendida- (Como soy tonto pues no estudio, y dejo de esforzarme, porque por mucho que haga no podré hacerlo). Entonces sí que tenemos un verdadero problema. El ver los resultados como algo que forma parte de nosotros, nos puede condicionar a abandonar antes de empezar.

En cualquier tipo de prueba, escolar, deportiva o de otra índole, PERDER O SUSPENDER FORMA PARTE DE LA MISMA, siempre está la posibilidad de no superar la prueba, al contrario, a la maquina…, si asocia los resultados a su valía dejará la competición, los estudios…, sin pararse a pensar por qué ha ocurrido, sin esta reflexión no  intentará superarse a sí mismo.

También hay que considerar que tener aprobados y ganar a otros en diferentes ámbitos, puede ocultar alguna carencia o error que ahora pasa desapercibido por el éxito obtenido,  pero llegará el día que no superaremos la prueba, y no sabremos porque ha ocurrido. A esto se le llama -Morir de éxito-,  el éxito ha ocultado nuestras carencias y ahora en una situación diferente no sé cómo afrontarlo.

perder-frustracion

Por lo tanto, cada día somos responsables de intentar ser mejores o superarnos en lo que nos propongamos, ya que no estamos determinados, ni condicionados por lo que hacen otros, por lo que pasó antes, y tampoco por lo que hicieron mis padres o abuelos,  el tener en mente la posibilidad de mejora continua en lo que nos propongamos, lo puede convertir en un hábito,  hacer siempre lo que se haga lo mejor que pueda, no conformarme con ir a lo mínimo, al simple aprobado, el tener este tipo de actitud, podrá hacer verdaderos cambios en nuestra vida.

Tenemos que saber que nadie va hacer las cosas por nosotros, somos los artífices de lo que ocurre a diario en nuestra vida en un 90% de las situaciones, así que si nos centramos en esto podremos cambiar nuestro presente y futuro. Sirviendo de ejemplo a los que te rodean. Debemos de asumir que no es tan importante perder, si no que hacemos después.

Se le atribuye a un sabio de la antigüedad esta frase: Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito.” Aristóteles

Francisco Beltrán Ortín

Esta es mi reflexión de este mes, puedes dejar la tuya.

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