Observa lo que piensas y Controla lo que dices

Observa lo que piensas y Controla lo que dices

Si nos paramos un momento a observar los pensamientos que nos vienen a la cabeza como decimos habitualmente, veremos que estos pensamientos nos cambian los estados emocionales de una manera que no tiene sentido. Incluso llegamos a vanagloriarnos del buen sentido de la profecía que tenemos, sobre todo para lo malo.

Quien no ha oído o a dicho el mismo alguna vez cuando ha sucedido algo de tipo que sea la expresión –Lo ves ya te lo había dicho yo– o – sabía yo que iba a pasar esto-… estas son algunas de las frases comúnmente utilizadas. Otro tipo de personas están todo el día recordando lo mal que lo han pasado, lo que les han hecho, lo malo que era su jefe, su marido ,su mujer, sus hijos, sus padres… este tipo de comportamiento a parte de apartar a todas las personas conocidas de su alrededor, es “como la pescadilla que se muerde la cola”.

Visualizando

De una manera u otra su mente los tiene apresados, a unos en sus pensamientos, y a otros en el pasado hablando de lo mal que les ha tratado la vida. No quiero aventurarme a juzgar a nadie, solo es una reflexión de como somos capaces de no necesitar a nadie para vivir una vida penosa.

Hace unos días encontré una camiseta que me regaló una amigo Noruego, en el texto traducido decía algo así ” Si crees que la vida es corta, es que llevas demasiado tiempo muerto”, esto me ha hecho reflexionar sobre lo que hoy comparto con todo el que me esta leyendo y transmitir un mensaje de esperanza y alegría dentro de lo que cada uno podemos hacer. No hace falta ser un genio para darse cuenta que estos comportamientos no nos aportan nada, por lo que voy a exponer algo que practico cada vez que me sorprendo a mi mismo en alguna de las situaciones mencionadas.

Cuando expreso algo ahora procuro decirlo de manera positiva, intentar ver el lado menos malo y agarrarme “como un clavo ardiendo” a esa pequeña porción de positividad.  Si no tengo nada bueno que decir, mejor me callo e intento borrarlo de mi mente. Cuando pienso en el pasado para hacerme la victima, bloqueo ese pensamiento con un pensamiento bueno, mi hija en el coro, mi hijo metiendo una canasta, me acuerdo de mis amigos… cada día intento mejorar un poco, porque es lo que de verdad quiero, quiero ser mejor cada día y eso se hace con práctica, así que si practicamos todos los días algo que nos mejore, al final formará parte de nosotros, y sin darnos cuenta estaremos viviendo esa vida que no nos habíamos permitido vivir.

¿Y tú has observado ese tipo de comportamientos en ti o en tus conocidos? Deja tu opinión de seguro será muy interesante.

Para terminar voy a dejar una cita que desde que la leí se me grabó a fuego:  

Por mucho que creas, siempre es más tarde de lo que piensas. Og Mandino

Francisco Beltrán Ortín

Os dejo un vídeo donde se ilustra como nuestro cerebro actua dependiendo de lo que pensamos y sentimos.

 

El Rendimiento Máximo se Entrena

El rendimiento máximo se entrena

Una de las características más frecuentes que nos encontramos  las personas, es la facilidad con la que nos justificamos no rendir al máximo, por eso no llegamos a alcanzar las metas que nos proponemos.

Tenemos una conversación interna que nos auto justifica mil excusas para no hacer lo que de verdad podemos hacer. En otras ocasiones he comentado que el cerebro es un ecosistema muy ecológico, de esta manera cuando nosotros hacemos algo a un ritmo determinado, nuestro cerebro toma buena nota y cuando la acción se repite un número de veces consecutivas, pone en automático dicho proceso.

Esto pasa en el deporte, el trabajo, en la escuela, y en cualquier ámbito de nuestra vida, si cuando nos ponemos a emprender cualquiera de estas acciones lo hacemos muy pausados o muy lentos, esta será la forma en que terminaremos haciéndolo, muy lento o con poca energía.

el rendimiento maximo se entrena
el rendimiento maximo se entrena

Para obtener resultados de alto rendimiento debemos de hacer siempre un poco más de de lo que nos resulta cómodo, para habituar a nuestro cerebro a ese ritmo o trabajo. Si entrenamos en un deporte a una media del 60% de lo que podemos hacer el resultado en competición será un poco superior pero nunca llegará a ser un 100%. Pasa lo mismo en cualquiera de los ámbitos de nuestra vida, si lo hacemos a un 60% estaremos dejando de rendir un 40%. Y esto es una gran estafa que nos hacemos a nosotros mismos.

La próxima que emprendas cualquier acción pregúntate si estás haciendo el máximo posible, si no es así, empieza a plantearte qué persona quieres ser.

El rendimiento máximo se entrena, seguramente no alcancemos llegar a ser un Nadal, pero sí que podemos esforzarnos al máximo para no defraudarnos a nosotros mismos y llegar mucho más lejos de lo que habíamos imaginado.

Es una manera de verlo, estoy seguro que tú que estas leyendo esto tienes alguna sugerencia que pude aportar otro punto de vista, compártelo y todos podremos aprender.

Francisco Beltrán

@beltranortin

 

 

Actitud: Jugamos como Entrenamos

Actitud: Jugamos como Entrenamos

Jugamos como entrenamos: Actitud

La actitud es la forma de actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas. En este sentido, se puede decir que es su forma de ser o el comportamiento de actuar, también puede considerarse como cierta forma de motivación social -de carácter, por tanto, secundario, frente a la motivación biológica, de tipo primario- que impulsa y orienta la acción hacia determinados objetivos y metas. Wikipedia
 

Ha empezado la pre-temporada del club de baloncesto donde participo como entrenador en un equipo de chavales de 13-14 años. Es un equipo con mucho potencial, son buenos chavales, pero su falta de madurez hace que no entiendan lo importante que es formar parte de un equipo, si logro que a final de temporada lo sean, ya me daré por satisfecho. Una de las cuestiones básicas para poder formar un equipo que opere con un rendimiento superior a la media, es  el conocimiento a nivel personal,  a nivel de características técnicas cada uno de los miembros del equipo, y sobre todo el que dirige al grupo. Formar parte de un  equipo deben entenderse como unidades indivisibles. La experiencia me dice que cuando nos enfrentamos a retos más difíciles, es cuando el equipo es más necesario. Esa es la actitud necesaria, cada entrenamiento debe de contar, al final el resultado es la suma de lo que hemos hecho. De hecho solo cuando nos incomoda lo que hacemos es cuando estamos progresando si sabemos aprovecharlo. Conocernos a nosotros y conocer a nuestros compañeros, hace que podamos aprovechar mejor sus habilidades.

Cada jugador al igual que una persona común tienen un lugar donde se encuentra bien y puede dar lo mejor de si. Si observamos a nuestro alrededor, podremos darnos cuenta en como hacer que nuestros compañeros sean mejores, y obtendremos la gran satisfacción de haber ayudado a otros a superarse y ser cada vez un poco mejores.

Los equipos son como las cadenas, se rompen por el eslabón más débil, hay es cuando se nota la calidad de un equipo, y el nivel de sus componentes. Si no apoyamos a nuestros compañeros, nuestro futuro lo ponemos en peligro, ya que de una u otra manera, al final el equipo desaparece.

Por ultimo mencionar que no podremos obtener los mejores resultados si no pagamos el precio la actitud con la que nos enfrentamos a la tarea, marcara nuestro resultado, si operamos con niveles del 50 o 60% de trabajo, cuando tengamos que enfrentarnos a nuestra realidad, no superará ese porcentaje.

Las personas con discapacidad, demuestran un plus de actitud al intentar superar retos que los hacen crecer como personas. Eso es la actitud.

Y ¿cuál es tu actitud? deja tu reflexión.

jugamos como entrenamos
jugamos como entrenamos

 

Francisco Beltrán Ortín

 

 

Yo soy – una excusa para no avanzar

Yo soy – una excusa para no avanzar

yo soy
yo soy

Vivimos en una sociedad que nos ha inculcado unos valores que ahora se está viendo no son lo buenos que deberían de ser. Nos alimentaron con la creencia que las cosas las hace uno solo, hasta la sabiduría popular hasta el refranero; Mejor solo que mal acompañado. Si le quitamos la palabra -mal-, que nos queda.

Hemos vivido varias décadas, compitiendo, si compartir, si cooperar, sin trabajo de equipo y ahora estamos pagando el precio de esos valores que nos han acompañado durante nuestra vida. Utilizando otro refrán; Nunca es tarde de la dicha es buena. Empezar a ver que esto es un cambio de mentalidad, que el cambio tiene que venir de dentro, y que si no empezamos a ver las posibilidades que están ahí, no avanzaremos. Yo soy… debe de dejar de limitarnos y empezar a ver otros caminos que hasta ahora no nos atrevíamos a emprender. Es hora de empezar a reinventarse y tener la mente abierta.

Ahora sé que con práctica y una buena guía se puede aprender  casi de  todo, quizás no lleguemos a  ser un Goya, Mozart, Jordan, Nadal…, pero sí podremos tener una práctica medio buena. Cuando utilizamos la combinación de ¡YO SOY! (abogado, químico, albañil, zapatero, aburrido, torpe con las matemáticas, tímido, desastre …) alimentamos y justificamos no crecer, esforzarnos por hacer algo que en un momento nos dijeron o aprendimos que éramos o dejábamos de ser. Escondernos detrás de una mascara que nos justifica ciertos tipos de comportamiento o falta de acción. No importa si fueron tus padres, el maestro, tus amigos, tu propia experiencia, la edad, tu jefe, tendremos que asumir que nosotros decidimos como queremos ser, y que las opiniones de otros no tienen la mínima importancia. Empezaremos a ser independientes,  porque lo  que decidamos sea solo porque queremos hacerlo,  no por nuestra historia o porque es lo que quieren otros. Toda persona tiene todo lo necesario para ser lo que se proponga ser.

En palabras de  DR. W. W. Dyer;

 Cambiemos el ¡Yo Soy! por; <<Hasta ahora había decidió comportarme así….>> o <<Yo acostumbraba  a etiquetarme así…>>.

No existe algo que pueda llamarse naturaleza humana. La frase está diseñada para clasificar a personas e inventar excusas. Tú eres el producto de tus elecciones y del  <Yo Soy>  que tanto cuidas.

Esto es una reflexión personal,  toda persona ha vivido situaciones similares, ¿cuál ha sido la tuya? Compártela en comentarios

Francisco Beltrán Ortín

Yo soy – una excusa para no avanzar

Yo soy – una excusa para no avanzar

Yo soy – una excusa para no avanzar

yo soy
yo soy

Vivimos en una sociedad que nos ha inculcado unos valores que ahora se está viendo no son lo buenos que deberían de ser. Nos alimentaron con la creencia que las cosas las hace uno solo, hasta la sabiduría popular hasta el refranero; Mejor solo que mal acompañado. Si le quitamos la palabra -mal-, que nos queda.

Hemos vivido varias décadas, compitiendo, si compartir, si cooperar, sin trabajo de equipo y ahora estamos pagando el precio de esos valores que nos han acompañado durante nuestra vida. Utilizando otro refrán; Nunca es tarde de la dicha es buena. Empezar a ver que esto es un cambio de mentalidad, que el cambio tiene que venir de dentro, y que si no empezamos a ver las posibilidades que están ahí, no avanzaremos. Yo soy… debe de dejar de limitarnos y empezar a ver otros caminos que hasta ahora no nos atrevíamos a emprender. Es hora de empezar a reinventarse y tener la mente abierta.

Ahora sé que con práctica y una buena guía se puede aprender  casi de  todo, quizás no lleguemos a  ser un Goya, Mozart, Jordan, Nadal…, pero sí podremos tener una práctica medio buena. Cuando utilizamos la combinación de ¡YO SOY! (abogado, químico, albañil, zapatero, aburrido, torpe con las matemáticas, tímido, desastre …) alimentamos y justificamos no crecer, esforzarnos por hacer algo que en un momento nos dijeron o aprendimos que éramos o dejábamos de ser. Escondernos detrás de una mascara que nos justifica ciertos tipos de comportamiento o falta de acción. No importa si fueron tus padres, el maestro, tus amigos, tu propia experiencia, la edad, tu jefe, tendremos que asumir que nosotros decidimos como queremos ser, y que las opiniones de otros no tienen la mínima importancia. Empezaremos a ser independientes,  porque lo  que decidamos sea solo porque queremos hacerlo,  no por nuestra historia o porque es lo que quieren otros. Toda persona tiene todo lo necesario para ser lo que se proponga ser.

En palabras de  DR. W. W. Dyer;

 Cambiemos el ¡Yo Soy! por; <<Hasta ahora había decidió comportarme así….>> o <<Yo acostumbraba  a etiquetarme así…>>.

No existe algo que pueda llamarse naturaleza humana. La frase está diseñada para clasificar a personas e inventar excusas. Tú eres el producto de tus elecciones y del  <Yo Soy>  que tanto cuidas.

Esto es una reflexión personal,  toda persona ha vivido situaciones similares, ¿cuál ha sido la tuya? Compártela en comentarios

Francisco Beltrán Ortín