Cuanto Puntúas en I.E. | Inteligencia emocional

Cuanto Puntúas en I.E. | Inteligencia emocional

Al principio de nuestra vida cuando todavía somos dependientes y aprendices, nos evalúan para medir los provechosos que podremos ser para la sociedad.

Lo llaman pruebas de aptitudes, o test de inteligencia, o cosas similares. Lo primero que me gustaría aclarar es, que una prueba es solo eso una prueba, y por lo tanto que el resultado es solo eso un resultado. Para nada significa lo que somos o vayamos a ser, y los resultados como todo el mundo sabe no son inamovibles.

Lo que no nos pasan, son pruebas de actitudes, o sea que midan como nos comportamos y gestionamos las situaciones del día a día, a esto lo llamo el Psicólogo Daniel Goleman,  Inteligencia Emocional (IE).

Esto que parecía que no tenía importancia, la tiene y mucho; en estos últimos años, sobre todo en organizaciones, empresas…  a otro nivel de comprensión humana, lo tienen muy presente, mucho más que las pruebas objetivas o las calificaciones de  la escuela o la universidad.

Se valora como la persona se desenvuelve en las diferentes situaciones de convivencia con sus colaboradores, como gestionan sus emociones a la hora de relacionarse con los demás y como salen de las situaciones estresantes.

Se valora como la persona se desenvuelve en las diferentes situaciones de convivencia con sus colaboradores, como gestionan sus emociones a la hora de relacionarse con los demás y como salen de las situaciones estresantes.

Trabajar este tipo de IE, es mucho más costoso, ya que intervienen nuestras emociones, que no son lo controlables que nos gustaría que fuesen.

La mayoría de nosotros no podemos evitar reírnos de una situación graciosa o que te salten las lagrimas cuando vemos una peli que te toca el alma.

Esto pasa con casi todas las emociones, no son controlables, de ahí la necesidad de inteligencia y hacer una reflexión sobre los acontecimientos antes de tomar alguna decisión.

Quién no ha proferido un insulto a alguien  dentro del coche, porque se ha cruzado o te han hecho frenar y me incluyo, se hace muy difícil controlar estas situaciones la mayoría de las veces.

Nadie nos ha enseñado como controlar estas situaciones, nos han dicho que las controlemos pero nadie cómo hacerlo.

De ahí la importancia de la IE, cuántas veces hemos tenido una respuesta desmesurada ante un acontecimiento que después nos hemos arrepentido de nuestra conducta, y sigo poniéndome en cabeza.

En estas líneas solo puedo aportar mi pequeño grano de arena y decir; que la próxima que se te de una situación que parezca incontrolable respira hondo y tómate tiempo en reflexionar sobre lo que pasa y por qué pasa, en este periodo temporal decide qué respuesta dar, es el poder de la libertad de elegir.

Todos los días deberíamos tener 5 minutos para poder relajarnos respirando profundamente, los que nos rodean nos lo agradecerán. Y nos ayudará a comprendernos mejor y desarrollar nuestra Inteligencia Emocional.

Francisco Beltrán Ortín

Psicopedagogo Social

¿Para qué has nacido? Todo el mundo lleva un genio dentro

¿Para qué has nacido? Todo el mundo lleva un genio dentro

¿Para qué has nacido? Todo el mundo lleva un genio dentro

Desde pequeños seguimos las directrices que nos marcan otros, incluso llegan convencernos de hacer cosas, que cuando nos damos cuenta no somos lo buenos que creíamos, creía el maestro o nuestros padres. Hay algunas pocas personas que no tienen este problema, como los genios de la historia, tipo Mozart, Shakespeare, Lincoln… sabían en qué eran buenos.

Para que he nacidoSegún P.Drucker; La mayoría de las personas creen saber en qué son buenas. Por lo general se equivocan. Con mayor frecuencia, saben en qué no son buenas, y aun así son más las que se equivocan que las que aciertan. Y, sin embargo, una persona sólo puede desempeñarse a partir de fortalezas. Uno no puede basar su desempeño en debilidades, y mucho menos en algo que no puede hacer en absoluto.

Descubrir en qué somos buenos debe de ser una de las acciones más importantes que debemos llevar a cabo. El caso es bien sencillo, solo tenemos que registrar las tareas que nos propongamos, y después evaluar el nivel de éxito obtenido, en poco tiempo sabremos, qué es lo que se nos da mejor, y por lo tanto será donde pondremos todo nuestro mayor esfuerzo.

Si somos buenos haciendo algo, no nos costará llegar a ser muy buenos o excelentes. Por eso hay que saber qué se nos da bien, para que pongamos toda nuestra energía en ello.

Uno no debería gastar mucho esfuerzo en mejorar cosas que no se le da bien, es necesaria mucha más energía para pasar de la incompetencia a la mediocridad, que del buen hacer a la excelencia. Por lo tanto si queremos disfrutar y llevar una vida plena, debemos de descubrir en que somos buenos, que es lo que se nos da bien, cuales son nuestras mejores cualidades, cómo aprendemos, cómo podemos ayudar a otros a ser mejores… de esta forma tendremos una vida de contribución con los que nos rodean. Si hay algo que no se nos de bien y queremos aprender, no pasa nada, sabremos que solo aspiraremos a un nivel medio, sin que esto suponga ningún problema.

Descubrir en qué somos buenos debe de ser una de las acciones más importantes que debemos llevar a cabo.

Sun Tzu escribió hace casi 3.000 años; Por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.

 

Estoy en proceso de descubrimiento y tú

¿Sabes ya para qué has nacido? Deja tu comentario.

Francisco Beltrán Ortín

Vivir el pasado condiciona tu rendimiento

Es habitual que cuando recibimos un estimulo que nos saca de lo normal, tenemos la tendencia de resistir o enjuiciar, esto provoca que no experimentemos las opciones que se nos están presentando y sin poder evaluar verdaderamente la experiencia del momento. Al resistir no fluimos y dejamos que nuestra mente no haga lo que mejor sabe, experimentar y hacer.

Tendemos a envolvernos en una discusión interna que no hace perder lo que está pasando y por tanto no apreciar lo que sucede.

Esto es habitual en contextos deportivos donde después de un error se pierde la concentración, esto hace que nuestro rendimiento baje considerablemente.

Lo mismo ocurre cuando nos presionamos por el resultado, sobre todo cuando tenemos el punto clave para ganar y no somos capaces de hacerlo, un ejemplo; un tiro libre en los últimos segundos, o la tanda de penaltis en una final.

Cuando dejamos de disfrutar y de solo hacer, y queremos controlar, lo que conseguimos es ponernos rígidos y descoordinados, con lo que al final nos sale peor lo que esperamos hacer.

Esto tiene aplicación en todas las facetas de nuestra vida, con nuestra pareja, en nuestro trabajo, con los hijos, con los amigos, si nos perdemos en nuestra conversación interna, nos perdemos lo que ocurre, y por lo tanto dejamos de vivir el momento.

La solución viene por prestar atención, el cerebro solo puede hacer una cosa al mismo tiempo, si nos concentramos en lo que pasa, nos daremos cuenta de lo que nos estamos perdiendo.

Trato de no pensar en el mañana; el futuro no existe, dicen los indios del altiplano, sólo contamos con el pasado para extraer experiencias y conocimientos, y el presente, que es apenas un chispazo, puesto que en el mismo instante se convierte en ayer.

Isabel Allende en -Paula-

 

Francisco Beltran Ortin

Salir de la comodidad

Salir de la comodidad

Últimamente he tenido algunas conversaciones con amigos y conocidos sobre cómo les afecta su nueva situación al quedarse sin trabajo. Lo cierto es, que cuando dependes de terceros en lo referente a tu trabajo puede llegar el día que sin darte cuenta te encuentres en la calle.

Ahora el que está parado puede que se acomode en cobrar del paro hasta que le llegue el trabajo deseado. La realidad es que ese trabajo no va a llegar nunca, ya que el nuevo modelo de sociedad que nos han impuesto, dice que hay que trabajar más por menos, así que todo lo pasado, pasado está.

Un frase que me llamó la atención esta semana ha sido la del gurú del MK Guy Kawasaki – Tendrá que pasar mucho tiempo sentado en la orilla de un río, hasta que te entre una pato asado por la boca– Viene a decirnos que hay que empezar a pensar de otra forma y ser nosotros los artificies de nuestro futuro, no tenemos que esperar a que nadie venga a buscarnos para trabajar, tenemos que salir a buscar nosotros. Porque si no cazamos al pato y lo cocinamos, difícil será que nos entre por la boca. Por eso mismo hoy hay que levantarse y salir, ver y observar donde puede haber una oportunidad para labrarnos un futuro diferente.

Si el trabajo que encontramos no es lo que nosotros esperamos, no importa cógelo y hazlo lo mejor que puedas, ya que si esperas mucho al trabajo que quieres, con forme pase el tiempo te harás mucho más exigente y por lo tanto será mucho más difícil trabajar.

Empieza a salir de la comodidad y empezaras una nueva forma de vivir.

 

Francisco Beltrán Ortín

Resistencia al cambio

Resistencia al cambio

Quizás lo que más nos tambalea nuestra Autoestima | Algo mas que valorarse en positivosea la incertidumbre del momento que estamos viviendo. No querer ver el nuevo modelo de sociedad que se está produciendo no nos ayuda a enfrentarnos y prepararnos para lo que pueda pasar en un futuro no muy lejano.

Es chocante pero las personas que más necesitan cambiar precisamente son las más reacias al cambio, las más inflexibles. Tal vez piensan que cambiar sus opiniones sea un síntoma de debilidad. A la vez, se sienten incómodas cuando escuchan que es su propia inflexibilidad lo que les separa de lo que desean.

En realidad, no pienso que existan problemas, sino soluciones que no gustan y resultados no deseados. Nuestros problemas, desde luego, no están solo en el mundo sino en las percepciones de la mente que lo contempla, sin mostrar las posibles alternativas que podríamos tener. Y las soluciones definitivas a los problemas de todo tipo requieren desaprender todo aquello que ha demostrado no funcionar hasta la fecha.

 Einstein dijo; No podemos solucionar problemas pensando de la misma forma que se crearon. Es una evidencia que cada vida es un reflejo de las decisiones, hábitos, elecciones, creencias, emociones y comportamientos del pasado que han conducido justo hasta el  presente. Y mientras quede alguien que crea que sus problemas de no tienen nada que ver con su mentalidad y comportamiento, habrá amargura dentro de su vida. Una frase que resume lo comentado dice así, Si crees que el problema está fuera de ti, es que verdaderamente tienes un problema.

 

Cada persona tiene los recursos necesarios para hacer y ser lo que quiera hacer o ser, solo tenemos que descubrirlos y ponerlos en valor. Debemos cimentar todos nuestros talentos, y mejorar nuestras capacidades que está todavía sin madurar. Tomar conciencia de lo que nosotros podemos controlar y enfocar nuestra atención en eso, asumir que siempre seremos nosotros los que vamos a decidir cómo queremos vivir.

 

Para estar motivados nos prepararemos un plan, con un horizonte motivador, donde contemplemos todas las áreas de mejora que queremos que formen parte de nuestras vidas, solo deben de cumplir 3 claves, tienen que ser medibles, alcanzables, y motivantes. Haciendo un seguimiento a nuestro plan podremos comprobar si lo que nos hemos propuesto lo estamos cumpliendo, sin olvidar que toda meta motivadora requiere de un gran esfuerzo y mucha perseverancia. Al final con paciencia llegará el resultado esperado.

Os deseo lo mejor.

Francisco Beltrán Ortín