¿Eres Feliz en tu trabajo? |la Felicidad en el trabajo

¿Eres Feliz en tu trabajo? |

La felicidad en el trabajo

happyNo sé muy bien que decir, a veces, podría ser tu respuesta. Un dato; más de 3 de cada 4 españoles -el 79,2%- se declara feliz en su trabajo, lo que suponen 1,2 puntos porcentuales más que un año atrás. Sin embargo, en el caso de las personas en paro que han sido preguntadas por su índice de felicidad (medido del 1 al 10) la media se establece en 5,48 puntos, que alcanzarían los 8,13 si consiguiesen próximamente un empleo. (Fuente  IV Encuesta Adecco La Felicidad en el Trabajo).

A lo que voy, la reflexión ahora también suena un poco a cachondeo, porque muchas personas quieren trabajar y no encuentran esa posibilidad. Pero me quedo con un dato, el 8,13 sobre el índice de Felicidad. Nadie quiere encontrarse con personas cabreadas, o enfadadas, la mayoría rehuye a los agoreros, o por lo menos desconectamos cuando esta cerca de uno y tampoco los quieren en las empresas, de ahí que los que puntúan alto en felicidad encuentran antes trabajo.

Tanto si tienes el trabajo de tu vida como si tienes otro cualquiera la felicidad es nuestra elección, hacer lo mejor que podemos intentando hacerlo mejor a diario solo es una decisión personal, querer hacerlo bien solo es cosa nuestra.

Nos guste o no estamos en una sociedad que el trabajo de cada uno es lo que mantiene en marcha todo, podríamos hacer conjeturas sobre otro tipo de sociedad, pero eso es harina de otro costal. Lo cierto es que invertimos mucho tiempo en el trabajo y hacerlo siendo infeliz es un desperdicio de vida, como decía Murphy, “Sonríe que mañana puede ser peor”.

Y tú eres feliz en tu trabajo,

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Francisco Beltrán Ortín

 

Observa lo que piensas y Controla lo que dices

Observa lo que piensas y Controla lo que dices

Si nos paramos un momento a observar los pensamientos que nos vienen a la cabeza como decimos habitualmente, veremos que estos pensamientos nos cambian los estados emocionales de una manera que no tiene sentido. Incluso llegamos a vanagloriarnos del buen sentido de la profecía que tenemos, sobre todo para lo malo.

Quien no ha oído o a dicho el mismo alguna vez cuando ha sucedido algo de tipo que sea la expresión –Lo ves ya te lo había dicho yo– o – sabía yo que iba a pasar esto-… estas son algunas de las frases comúnmente utilizadas. Otro tipo de personas están todo el día recordando lo mal que lo han pasado, lo que les han hecho, lo malo que era su jefe, su marido ,su mujer, sus hijos, sus padres… este tipo de comportamiento a parte de apartar a todas las personas conocidas de su alrededor, es “como la pescadilla que se muerde la cola”.

Visualizando

De una manera u otra su mente los tiene apresados, a unos en sus pensamientos, y a otros en el pasado hablando de lo mal que les ha tratado la vida. No quiero aventurarme a juzgar a nadie, solo es una reflexión de como somos capaces de no necesitar a nadie para vivir una vida penosa.

Hace unos días encontré una camiseta que me regaló una amigo Noruego, en el texto traducido decía algo así ” Si crees que la vida es corta, es que llevas demasiado tiempo muerto”, esto me ha hecho reflexionar sobre lo que hoy comparto con todo el que me esta leyendo y transmitir un mensaje de esperanza y alegría dentro de lo que cada uno podemos hacer. No hace falta ser un genio para darse cuenta que estos comportamientos no nos aportan nada, por lo que voy a exponer algo que practico cada vez que me sorprendo a mi mismo en alguna de las situaciones mencionadas.

Cuando expreso algo ahora procuro decirlo de manera positiva, intentar ver el lado menos malo y agarrarme “como un clavo ardiendo” a esa pequeña porción de positividad.  Si no tengo nada bueno que decir, mejor me callo e intento borrarlo de mi mente. Cuando pienso en el pasado para hacerme la victima, bloqueo ese pensamiento con un pensamiento bueno, mi hija en el coro, mi hijo metiendo una canasta, me acuerdo de mis amigos… cada día intento mejorar un poco, porque es lo que de verdad quiero, quiero ser mejor cada día y eso se hace con práctica, así que si practicamos todos los días algo que nos mejore, al final formará parte de nosotros, y sin darnos cuenta estaremos viviendo esa vida que no nos habíamos permitido vivir.

¿Y tú has observado ese tipo de comportamientos en ti o en tus conocidos? Deja tu opinión de seguro será muy interesante.

Para terminar voy a dejar una cita que desde que la leí se me grabó a fuego:  

Por mucho que creas, siempre es más tarde de lo que piensas. Og Mandino

Francisco Beltrán Ortín

Os dejo un vídeo donde se ilustra como nuestro cerebro actua dependiendo de lo que pensamos y sentimos.

 

¿COMO TE VALORAS A TI MISMO?

¿COMO TE VALORAS A TI MISMO?

Seguramente que si respondes a esta pregunta sin recapacitar y hacer una valoración más objetiva, te puntuaras mucho más bajo de lo que es en realidad. Tendemos a hacer nuestra valoración de vida en términos de tener cosas, conversaciones internas del tipo; si tuviera esto sería… si hubiera hecho esto sería… nos limitan, y no nos damos cuenta de lo que en verdad hemos conseguido en los diferentes ámbitos que forman una vida.

Como te valoras a ti mismoLa pasada semana hice una auto-evaluación, me puse a repasar los diferentes roles que he desempeñado durante toda mi vida tanto de joven, como de adulto (Trabajos que realicé, actividades que hice, proyectos en los que he participado, y así varios roles y proyectos realizados que me vinieron a la memoria). Me sorprendió gratamente ver la cantidad de cosas que había logrado y que hasta ese momento no tuve conciencia de ellos.

Lo seres humanos tenemos una especial habilidad para acordarnos solo de lo que no hacemos, o de las cosas que han salido mal. Esto hace que cada año que cumples sea una carga en vez de una sensación de júbilo. Nos hemos creído que la felicidad solo se tiene mientras eres joven, y hemos perdido de vista que con la edad también se adquieren nuevas destrezas que no se pueden adquirir de otra forma. Pero no te precipites y te saltes etapas, primero tienes que lidiar con gestionarte a ti personalmente, para después intentar gestionar a otros, a esto me refiero, que no se está preparado para tomar decisiones que afectan a una organización, llámese; empresa, club, familia, si antes uno no se ha gestionado a él primero.

Quien no ha dicho cuando terminó el servicio militar que si empezara ahora no veas la –mili- que me pegaría. Esto ocurre en todos los ámbitos de nuestra vida, el que ahora desarrolla cualquier tipo de habilidad, ya no se acuerda cuando empezó, parece que nunca hubiera pasado, pero la realidad es,  que hay un antes y un después.

La sabiduría popular también recoge algún chascarrillo sobre el tema; A toro pasado…, (“El Diccionario de la Real Academia Española nos define esta locución adverbial temporal como “después de haber perdido o dejado pasar la oportunidad”).

Por eso la experiencia es algo que no se puede comprar, no se puede estudiar, y no se puede tener, si no lo has vivido. Y todo el mundo sabe mucho cuando ha pasado la situación, pero a nadie se le ocurrió antes de que pasara. Por este motivo cuando te auto-valores no seas muy duro contigo, ya que si has cumplido unos cuantos años, de seguro hay infinidad de logros conseguidos, y si por el contrario eres joven, no te apures porque la vida te pondrá muchas pruebas que algunas veces no saldrán como tú quieres, pero en la mayoría de las veces serán logros conseguidos. Aprende de todo, ya que eso te dará una ventaja sobre el resto, de los que solo se quejan o no asumen su propia responsabilidad.

Para terminar os dejo con una frase que se le atribuye  mítico jugador de la NBA Larry BIRD, que decía así;

Cuanto más entreno, más suerte tengo. 

Deja un comentario sobre algún logro tuyo conseguido

Francisco Beltrán Ortín

 

Actitud: Jugamos como Entrenamos

Actitud: Jugamos como Entrenamos

Jugamos como entrenamos: Actitud

La actitud es la forma de actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas. En este sentido, se puede decir que es su forma de ser o el comportamiento de actuar, también puede considerarse como cierta forma de motivación social -de carácter, por tanto, secundario, frente a la motivación biológica, de tipo primario- que impulsa y orienta la acción hacia determinados objetivos y metas. Wikipedia
 

Ha empezado la pre-temporada del club de baloncesto donde participo como entrenador en un equipo de chavales de 13-14 años. Es un equipo con mucho potencial, son buenos chavales, pero su falta de madurez hace que no entiendan lo importante que es formar parte de un equipo, si logro que a final de temporada lo sean, ya me daré por satisfecho. Una de las cuestiones básicas para poder formar un equipo que opere con un rendimiento superior a la media, es  el conocimiento a nivel personal,  a nivel de características técnicas cada uno de los miembros del equipo, y sobre todo el que dirige al grupo. Formar parte de un  equipo deben entenderse como unidades indivisibles. La experiencia me dice que cuando nos enfrentamos a retos más difíciles, es cuando el equipo es más necesario. Esa es la actitud necesaria, cada entrenamiento debe de contar, al final el resultado es la suma de lo que hemos hecho. De hecho solo cuando nos incomoda lo que hacemos es cuando estamos progresando si sabemos aprovecharlo. Conocernos a nosotros y conocer a nuestros compañeros, hace que podamos aprovechar mejor sus habilidades.

Cada jugador al igual que una persona común tienen un lugar donde se encuentra bien y puede dar lo mejor de si. Si observamos a nuestro alrededor, podremos darnos cuenta en como hacer que nuestros compañeros sean mejores, y obtendremos la gran satisfacción de haber ayudado a otros a superarse y ser cada vez un poco mejores.

Los equipos son como las cadenas, se rompen por el eslabón más débil, hay es cuando se nota la calidad de un equipo, y el nivel de sus componentes. Si no apoyamos a nuestros compañeros, nuestro futuro lo ponemos en peligro, ya que de una u otra manera, al final el equipo desaparece.

Por ultimo mencionar que no podremos obtener los mejores resultados si no pagamos el precio la actitud con la que nos enfrentamos a la tarea, marcara nuestro resultado, si operamos con niveles del 50 o 60% de trabajo, cuando tengamos que enfrentarnos a nuestra realidad, no superará ese porcentaje.

Las personas con discapacidad, demuestran un plus de actitud al intentar superar retos que los hacen crecer como personas. Eso es la actitud.

Y ¿cuál es tu actitud? deja tu reflexión.

jugamos como entrenamos
jugamos como entrenamos

 

Francisco Beltrán Ortín

 

 

Solamente destacaremos, si pagamos el precio

Solamente destacaremos, si pagamos el precio
rendir al maximo
rendir al maximo

Javi amigo Judoka me comentaba que conoció a la campeona olímpica  de Judo la cubana Ynais Ortiz, me explicó como se fabricaba a un oro olímpico. Según la observación de mi amigo Javi, el entrenador de la cubana comentó como entrenaba su atleta 6 sesiones de 8h a la semana para hacer posible este resultado, había que sumarle la actitud de entrega de la judoka, ya que gracias a ella su familia puede vivir sin apreturas. Con esta introducción me surgen varias peguntas; ¿Por qué solo unos pocos como ella son los que llegan?, ¿Cuál es la gran diferencia del que llega?, estas y muchas más son las preguntas que nos hacemos. Pero otra sería ¿cuál es el precio que hay que pagar para poder conseguir una meta de igual nivel? y ¿Cuántos estamos dispuestos a pagar el precio, en el ámbito que nos queramos desarrollar?

Hay que tener en cuenta que no solo es la dedicación a la tarea lo que nos hará excelentes o mejores en el desempeño, influye el talento innato de cada uno. Cuando confluye, el talento, la dedicación, el esfuerzo supremo y la perseverancia, podemos llegar a conseguir lo que nos hemos propuesto. Pero no nos engañemos, conseguir ser el nº 1 no solo depende de nosotros, hay un innumerable nº de personas que aspiran a ese mismo lugar. Por lo tanto nuestro objetivo debe de ser llegar a lo mejor que podamos ser, dando importancia al esfuerzo y menos al resultado.

Cuando hacemos algo al límite de nuestras posibilidades es cuando alcanzamos la meta principal, hacer el máximo de nuestra capacidad. Eso solo se consigue si cada día nos esforzamos un poco más que la vez anterior, nos implicamos más, no caemos en el desanimo sea el resultado que sea, seguimos y no buscamos EXCUSAS para abandonar.

Hay una experiencia que he vivido y de la que estoy convencido; Solo de las derrotas y los fallos, podemos aprender, está en nosotros tomar la decisión de hacerlo, o no hacerlo. O buscar el pretexto para no seguir intentándolo.  El éxito muchas veces esconde nuestras debilidades, y puede ser un obstáculo para avanzar.

Puedo decir que de esto sé un poco, abandoné una actividad, en la que tenía un talento especial, con la excusa de que otros eran los culpables de que no consiguiera mi meta, pero el tiempo me ha enseñado que fui yo el que tiró la toalla y no pago el precio, era más cómodo no asumir la responsabilidad.

Esta reflexión puede atribuirse a cualquier ámbito de nuestra vida; trabajo, familia, deporte, estudios. ¿Cuánto tiempo vamos a seguir poniendo excusas? ¿Cuándo empezaremos a trabajar por nuestro objetivo? ¿Estaremos dispuestos a pagar el precio?…

Por lo tanto la próxima vez que decidas no seguir luchando por algo, piensa muy bien de quien depende esa decisión, porque lo más seguro es que solo dependa de ti.

Si no sabes cómo seguir, tienes una consulta gratis a través de mi web, por skype o mail, te ayudaré a  encontrar la motivación necesaria para seguir luchando.

Francisco Beltrán Ortín